sábado, 15 de noviembre de 2014

En un segundo.

El tiempo no es más que una percepción,
no es lo mismo para ti que para mí, amor.
"Un segundo no es nada",
un segundo es un mundo.
Un segundo somos los dos,
y un millón de personas más.
Es la creación,
y el apocalipsis.
Un beso,
una canción.
Es una caída,
una revolución.
"Delirios", dices.
"Mente abierta", te escupo.
¿No entiendes cuánto cabe en un simple tic?
Tac. Pasa el tiempo.
Un segundo muerto.
Un segundo vivo.
Mañana no existe,
ayer sí.
Vivimos el pasado,
di no a la planificación.
El presente es infinito y efímero.
Adiós,
voy a verlo todo.
Y ya estoy.

sábado, 1 de noviembre de 2014

La culpable.

-Yo nunca he sido hombre de peleas, realmente. Aún habiendo tenido un padre violento, incitándome a defenderme con los puños y no con la mente.
Siempre que he tenido problemas no los he plasmado a golpes contra nada ni nadie... A lo mejor en alguna ocasión aislada, como cuando me echaron lejía a la cara... pero no. Por lo general no.
Había hecho caso siempre a mi madre, "paz y amor", y esas cosas. Aunque no del todo.
No era tampoco hombre de paz y amor. Guardaba los sentimientos. Sí, soy rencoroso. Y pienso demasiado. Saco conclusiones muy rápido, pero no había matado a nadie...
Había plasmado todos mis dolores en escritos, o en daño a mí mismo... Pero, como ya le he dicho, a otros no. Casi siempre he sido muy cobarde.
Espero que lo entienda, señor juez, que entienda que frente a una calumnia como a la que me he visto sometido he tenido que actuar como mi lado primitivo y salvaje lo dicta, con los puños, pues ella ha cometido el mayor crimen que alguien puede cometer. Gracias por escucharme.
-Comprendo que se sienta dolido por lo ocurrido, pero no puede asesinar a su mujer por tener un amante. Le declaro culpable.