Muchos preguntan por mí, pero pese a ser la misma persona no podemos contestar.
Ni tú ni yo sabemos de dónde vengo, ni de quién es la culpa de que yo exista. A decir verdad no nos importa nada. Nos preocupa más que no me descubran.
Aparezco en forma de rabia, odio. La misantropía nos encanta, y me lo paso pipa cuando hago que te alejes y desconfíes. Puro placer.
Disfruto viéndote sufrir, soy un imán de desgracias.
Todo lo bueno que veo, lo destrozo. Así soy yo. Traviesa.
Una cosa que me gusta es la paranoia. Crear ideas falsas es la monda. Hacer ver que ves cosas, que oyes voces... Soy yo. Y no lo siento.
Hay días enteros en los que te controlo, y tengo mucho trabajo, la verdad. Procuro no dejar ni un ápice de esperanza o felicidad en ti, tengo mucha vocación.
Sólo espero que algún día dejes de revelarte contra mí, y por fin alcances el punto álgido de la tristeza: la muerte.
Cordialmente,
tu depresión.
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