lunes, 14 de abril de 2014

Y vuelvo a caer.

Si te brindo mi alma,
no es para que la rompas.
Si te digo que te quiero,
son palabras sinceras.
Te hago poemas de amor,
con tinta hecha de mi sangre.
Me rompes en pedazos, dolor,
pena, tristeza negra.
Dulces modernistas copulan encima nuestro,
escondiendo la verdadera crueldad.
A la mierda la vida, la muerte,
a la mierda la fría realidad.
¡Caigo por páramos oscuros,
de cuarenta grados y más!
La gente que me quiere, me quiere,
no lo duda, Barrabás.
¡Mi cumbre estaba sola,
perfecta, dura y sobria!
Pensar en tono amargo es fácil,
no confunde la verdad,
me ayuda a estar frío, impasible,
ante la cruda realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario